✏️ Corrector Ortográfico y Gramatical
Pega cualquier texto en español y recibe correcciones instantáneas y concretas para errores de ortografía, gramática y puntuación, cada una con una solución de un clic.
Listo para analizar
Pega tu texto y haz clic en "Revisar Texto" para empezar.
Cómo funciona este corrector ortográfico y gramatical
Pega una frase, un párrafo o una página entera de texto en español en el cuadro de arriba y haz clic en "Revisar Texto". La herramienta envía tu texto a LanguageTool, un servicio de corrección gramatical usado por millones de personas, con un motor de reglas propio y detallado para el español. En uno o dos segundos, el resultado vuelve y aparece de dos formas a la vez: como resaltados de color directamente sobre tu texto, y como una lista de tarjetas en el panel de la derecha, cada una explicando exactamente qué está mal y cómo corregirlo.
Cada tarjeta de error muestra la frase donde aparece el problema, con la parte afectada subrayada, una explicación en lenguaje sencillo del error, y, cuando la corrección es suficientemente fiable, una o varias sugerencias como botones en los que puedes hacer clic. Al pulsar una sugerencia, esta se inserta directamente en tu texto, el resaltado desaparece y el contador de errores restantes se actualiza al instante.
Paso a paso
- Pega o escribe tu texto. El editor acepta desde una sola frase hasta varios miles de palabras, sin ningún mínimo.
- Haz clic en "Revisar Texto". Tu texto se envía al servicio de corrección para su análisis. Mientras la solicitud está en curso, el botón muestra brevemente "Analizando...", normalmente durante no más de unos segundos.
- Revisa los errores resaltados. Cada fragmento marcado aparece subrayado en el editor y como una tarjeta a la derecha con su explicación. Haz clic directamente sobre un resaltado o recorre las tarjetas una por una.
- Aplica correcciones una a una, o todas a la vez. Haz clic en cualquier sugerencia para aplicarla al instante, o usa "Corregir Todo" para aplicar la mejor sugerencia de cada error corregible con un solo clic. Si cambias de opinión, "Deshacer" revierte el último cambio.
La barra de estadísticas sobre el editor muestra el número de errores, caracteres y palabras mientras escribes, así que puedes ver de un vistazo cómo fue la revisión y cuánto mide tu borrador actual. Cada solicitud revisa hasta 20.000 caracteres, suficiente para casi cualquier entrada de blog, correo o trabajo académico en una sola pasada.
Errores comunes en español que detecta este corrector
Algunos errores aparecen constantemente en textos en español, sin importar lo cuidadosa que sea la persona que escribe, porque el español tiene varias reglas de acentuación y concordancia que se pasan por alto fácilmente al escribir rápido.
Tildes diacríticas
Muchas palabras cambian de significado o función según lleven tilde o no: "tú" (pronombre) frente a "tu" (posesivo), "él" (pronombre) frente a "el" (artículo), "sí" (afirmación o reflexivo) frente a "si" (condicional), y "más" (cantidad) frente a "mas" (conjunción poco usada equivalente a "pero"). Escribir "el" en vez de "él" cuando te refieres a una persona es uno de los errores de tilde más habituales.
ser y estar
Ambos verbos equivalen a "to be" en inglés, pero no son intercambiables: "ser" se usa para características permanentes o esenciales ("Ana es doctora"), mientras que "estar" se usa para estados temporales o ubicación ("Ana está cansada"). Cambiar uno por otro no siempre resulta agramatical, pero casi siempre cambia el sentido de la frase, y es uno de los puntos donde más se equivocan tanto hablantes no nativos como nativos al escribir rápido.
por y para
"Por" suele indicar causa, medio o intercambio ("Lo hice por ti"), mientras que "para" indica finalidad o destino ("Lo hice para ti", en el sentido de "con el propósito de dártelo"). La confusión entre ambas es constante porque el inglés suele traducir las dos como "for".
dequeísmo y queísmo
El dequeísmo añade un "de" innecesario delante de "que": "Pienso de que tienes razón" debería ser "Pienso que tienes razón". El queísmo es el error contrario, omitir el "de" cuando sí hace falta: "Me acuerdo que" debería ser "Me acuerdo de que". Ambos son errores muy extendidos, incluso entre hablantes nativos.
| Error común | Ejemplo | Corrección |
|---|---|---|
| tú / tu | Tu eres muy amable. | Tú eres muy amable. |
| el / él | El llegó tarde otra vez. | Él llegó tarde otra vez. |
| ser / estar | Estoy doctora desde 2015. | Soy doctora desde 2015. |
| por / para | Este regalo es por ti. | Este regalo es para ti. |
| dequeísmo | Creo de que va a llover. | Creo que va a llover. |
| haber impersonal | Habían muchos problemas. | Había muchos problemas. |
El uso impersonal de "haber" es otro clásico: en frases como "Había muchos problemas" o "Hubo varios incidentes", el verbo se queda siempre en singular, sin importar cuántas cosas haya, así que "Habían muchos problemas" es incorrecto aunque suene natural en el habla cotidiana de muchas regiones.
Lo que un corrector automático detecta, y lo que no
Un sistema basado en reglas como LanguageTool es realmente bueno en la parte mecánica de la escritura: ortografía, puntuación, concordancia y las confusiones habituales descritas arriba. Es menos fiable, y a veces sencillamente se equivoca, en todo lo que depende del significado, la intención o el contexto que el software no puede ver.
- Detecta: faltas de ortografía, tildes ausentes o mal colocadas, palabras duplicadas, concordancia de género y número incorrecta, dequeísmo y queísmo, y varios problemas de estilo como frases innecesariamente largas.
- Suele pasar por alto: errores de hechos ("Madrid es la capital de Portugal" es gramaticalmente perfecto), un tono que no encaja con el público, un argumento que no se sostiene, y los matices de por qué una expresión correcta encaja mejor que otra igualmente correcta en un contexto concreto.
- A veces se equivoca con: nombres propios, marcas, tecnicismos y frases deliberadamente poco convencionales. Un nombre como "Iberdrola" o un término técnico como "middleware" puede marcarse como error simplemente porque no está en el diccionario del corrector.
Nada de esto hace que la herramienta sea menos útil, solo significa que las sugerencias son un punto de partida y no un veredicto final. Revisa cada error marcado antes de aceptarlo, sobre todo si involucra un nombre, una cita o código, e ignora las sugerencias que cambiarían algo que escribiste a propósito.
Privacidad: qué pasa con tu texto
A diferencia de la mayoría de las herramientas de este sitio, este corrector no funciona de forma totalmente local. Revisar la ortografía y la gramática con fiabilidad requiere un conjunto de reglas demasiado grande para enviarlo al navegador de cada visitante, así que cuando haces clic en "Revisar Texto", tu texto se envía mediante una conexión cifrada a la API pública de LanguageTool, se analiza allí, y el resultado vuelve directamente. El servidor de TextSorter actúa solo como un intermediario ligero: reenvía tu texto, añade a la respuesta la cabecera "Cache-Control: no-store" y no guarda, registra ni lee nada de lo que escribes.
Ese es un modelo de privacidad distinto al de una herramienta que funciona completamente en tu navegador, y merece la pena explicarlo con claridad. Tu texto sí sale de tu dispositivo durante el tiempo que dura una solicitud. No se guarda en ninguna base de datos en todo este proceso y se descarta inmediatamente después de la revisión, pero pasa brevemente por un servicio externo que tú no has revisado personalmente. Para un borrador de correo, una redacción o una entrada de blog, ese es un compromiso razonable a cambio de un corrector gramatical realmente útil. Para cualquier cosa verdaderamente sensible, una contraseña, datos médicos, un documento sujeto a confidencialidad estricta, trata este servicio igual que cualquier otra API externa y mantenlo fuera del cuadro de texto.
Cada revisión también tiene un límite de 20.000 caracteres, lo que mantiene cada solicitud rápida y evita que una sola revisión tarde minutos en lugar de segundos.
Este corrector frente al de Word y Google Docs
Microsoft Word y Google Docs incluyen correctores de ortografía y gramática integrados que funcionan mientras escribes, subrayan los problemas en tiempo real y nunca requieren salir del documento. Esa inmediatez es una ventaja real, y si redactas todo dentro de una de esas aplicaciones, su corrector integrado te ahorra un paso frente a copiar el texto a otro sitio.
Esta herramienta se vuelve útil para todo lo que no nace dentro de Word o Docs: un correo que estás redactando directamente en Gmail u Outlook, un comentario en un ticket de soporte, una descripción para redes sociales, un párrafo copiado de un PDF, un mensaje en Slack o una descripción de producto escrita directamente en un campo de un CMS. En vez de abrir un documento solo para aprovechar su corrector, pegas el texto aquí, obtienes el mismo tipo de retroalimentación y pegas la versión corregida donde corresponda.
Ambas opciones también difieren en cómo presentan los resultados. Word y Docs marcan los errores uno por uno directamente en el texto, lo que funciona bien cuando estás editando activamente un documento largo. Esta herramienta, en cambio, genera una sola lista con todos los errores encontrados de una vez, cada uno con su propia explicación, lo que facilita revisar un texto corto de un vistazo o corregirlo todo de golpe con "Corregir Todo" en vez de ir clic a clic por todo el documento.
Ninguna de las dos opciones es mejor en términos absolutos. Cada una encaja en un momento distinto: una para el documento en el que ya estás escribiendo, la otra para todo lo que escribes en cualquier otro sitio.
Quién usa este corrector ortográfico y gramatical
Estudiantes
Ensayos, trabajos y materiales de solicitud se benefician de una segunda pasada que detecta los pequeños errores que se te escapan después de leer tu propio párrafo por décima vez. Revisar un borrador antes de entregarlo detecta erratas y errores de concordancia que son fáciles de pasar por alto cuando ya sabes lo que quisiste decir.
Profesionales
Correos a clientes, informes, cartas de presentación y publicaciones en LinkedIn transmiten más confianza cuando están bien escritos. Un simple "tu" en vez de "tú", o un dequeísmo suelto en un correo dirigido a un cliente, puede debilitar un mensaje por lo demás sólido, y revisarlo antes de enviarlo lleva solo unos segundos.
Hablantes nativos y no nativos por igual
Quienes aprenden español como segunda lengua suelen usar una herramienta así para detectar errores de concordancia de género y de preposiciones que resultan difíciles de interiorizar aunque la regla parezca sencilla en teoría. Los hablantes nativos la usan casi con la misma frecuencia, sobre todo para atrapar los errores que surgen al escribir rápido: tildes que faltan, palabras duplicadas y autocorrecciones que salen mal.
Redactores, editores y equipos de soporte
Blogueros y redactores independientes la usan como una primera pasada rápida antes de una edición humana más detallada. Los equipos de atención al cliente revisan respuestas predefinidas y plantillas antes de guardarlas, porque un error en una plantilla se repite en cada ticket que la usa hasta que alguien lo nota.
Consejos para aprovechar al máximo una revisión automática
- Revisa borradores terminados, no primeros intentos. Revisar cada frase mientras escribes interrumpe tu ritmo y te llena de sugerencias para un párrafo que estás a punto de reescribir de todos modos. Guarda la revisión para cuando tengas un borrador completo.
- Lee la explicación, no solo la sugerencia. La breve explicación de cada tarjeta de error te dice por qué se marcó algo, lo cual importa cuando no estás de acuerdo con la corrección propuesta o cuando el mismo error aparece una y otra vez en tus textos.
- Usa "Corregir Todo" para textos cortos, y revisa tarjeta por tarjeta en textos largos o importantes. Corregir Todo es rápido y funciona bien para mensajes breves, pero en algo importante, como una carta de presentación, conviene mirar cada sugerencia por separado para no aceptar por error un cambio en un nombre o una elección de estilo deliberada.
- Vuelve a revisar después de una edición grande. Una reescritura extensa puede introducir errores nuevos mientras corrige otros. Revisar de nuevo tras cambios importantes detecta lo que la propia edición haya causado.
- Trata los nombres propios y los tecnicismos con cautela. Si una supuesta falta de ortografía es en realidad una marca, un nombre de persona o un término técnico, el corrector simplemente no lo reconoce. Déjalo tal como está.
Usado así, un corrector automático se parece más a un editor rápido e incansable que a un sustituto de tu propio criterio: encuentra lo que tus ojos ya no ven, y la decisión final sigue siendo tuya.
Preguntas Frecuentes
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🔒 Privacidad: no se guarda nada
Tu texto se envía a la API de revisión de LanguageTool mediante una conexión cifrada para generar las sugerencias de arriba, y el servidor de TextSorter nunca lo registra, guarda ni lee: la respuesta llega con la cabecera "no-store" y no queda nada después. Aun así, tu texto sale brevemente de tu dispositivo para llegar a ese servicio, así que mantén fuera de este cuadro las contraseñas, los datos médicos y cualquier cosa sujeta a confidencialidad estricta.